Belmonte de Miranda y Somiedo, en los dominios del lobo asturiano

Cada valle de Asturias tiene su propia personalidad. Los hay con grandes montañas que acarician el cielo, como en los Picos de Europa; con frondosos bosques que se pierden en el horizonte, como en la zona de Redes; y hay otros donde, entre robles, hayas, castaños y abedules, aún habita uno de los habitantes más temidos y queridos de Asturias, el lobo ibérico.

En este recorrido por Belmonte y Somiedo visitaremos algunos de los lugares más desconocidos del paraíso natural, a la par que bonitos, y es que, aunque esté muy cerca de las ciudades del centro de Asturias (Oviedo, Gijón y Avilés), la carretera se hace larga para los impacientes que quieren todo con el mínimo esfuerzo, o a los que les da pereza calzarse las botas de montaña. Para los que sabemos disfrutar de cada paso del camino, seremos más que recompensados adentrándonos en esta zona de Asturias aún por descubrir por el gran público.

Lobo ibérico en Asturias
Lobo ibérico en Asturias

Belmonte de Miranda

A menos de 45 minutos en coche de la capital del principado, Oviedo, se encuentra el pueblo de Belmonte de Miranda, entrada a este reino de la naturaleza donde disfrutar de una verdadera conexión con los ingredientes de la Asturias más auténtica: montañas, bosques, fauna salvaje y gastronomía.

La Casa del Lobo de Belmonte debería ser nuestra primera visita para ir conociendo a este icono de la fauna ibérica. El espacio museístico está muy bien conseguido, con un recorrido por la historia del lobo en la península y el origen de su leyenda negra, terminando con un llamamiento a su protección a cargo de su mayor admirador, Félix Rodríguez de la Fuente.

Pero la parte realmente bonita de la Casa del Lobo es caminar hasta el cercado. Varias veces al día hacen una visita guiada hasta un recinto próximo al pueblo donde viven tres lobos recuperados de diferentes batidas (sus historias parten el corazón) que no se han podido reintroducir en su hábitat. Durante el camino (recomendable llevar calzado cómodo, es una pista de tierra) la experta guía nos va a ir «leyendo» el paisaje, abriéndonos los ojos a todo un ecosistema que vive delante nuestra y en el que apenas reparamos. Simplemente por esta parte ya merece la visita, hasta que llegamos al cercado y podemos mirar a los ojos a uno de estos lobos ibéricos.

Lobo ibérico en el cercado del Aula del Lobo de Belmonte
Lobo ibérico en el cercado de la Casa del Lobo de Belmonte
Cercado del lobo ibérico del Aula del Lobo
Cercado del lobo ibérico en la Casa del Lobo
Camino por el bosque hasta el cercado del lobo
Camino por el bosque hasta el cercado del lobo

Hay pocas emociones que a uno se le graben tan rápido en la memoria.

Cuando decidas volver a Belmonte (puedes quedarte todo el tiempo que quieras en el cercado), un paseo a orillas del río y una visita a la plaza de Pío XII es más que recomendable para adentrarte en un típico pueblo asturiano que no ha sido invadido por el turismo.

A la hora de comer o cenar, un lugar muy recomendable es el restaurante del Gran Hotel Rural Cela, con una carta repleta de productos locales y raciones acordes a la belleza del lugar, inmensas.

Media ración de la ensalada Cela
Media ración de la ensalada Cela
Río Pigüeña a su paso por Belmonte de Miranda
Río Pigüeña a su paso por Belmonte de Miranda

Somiedo

Nuestro camino sigue por la carretera AS-227, que llega hasta Pola de Somiedo, capital del concejo de Somiedo, uno de los lugares más queridos por los asturianos, ya que aquí, junto con Cangas de Narcea (y su bosque de Muniellos) es donde viven la mayor parte de los osos en libertad de la Cordillera Cantábrica. Pero no te preocupes, es prácticamente imposible encontrarte con uno de ellos si no vas acompañado de un guía experto. Estás en su hábitat y los osos (así como los lobos), hacen todo lo posible por alejarse de los humanos.

El entorno entre Belmonte de Miranda y Somiedo se va haciendo cada vez más bonito, gracias al paisaje horadado por el río Pigüeña entre las montañas, formando desfiladeros que querrás pararte a contemplar con calma (y hacerte unas fotos). Hay un par de pequeños embalses, con sus respectivas plantas hidroeléctricas, que son buenos puntos para hacer un alto en el camino.

Puerto de Somiedo desde El Puerto
Puerto de Somiedo desde El Puerto

Pola de Somiedo, con menos de 250 habitantes, es uno de los pueblos más icónicos de toda Asturias. Todo el mundo conoce de su existencia, porque suena a remoto, aunque pocos hayan ido. Tú, como buen aventurero, querrás llegar hasta aquí y darte una vuelta a ver qué encuentras. Ya te adelanto que hay algo más que restaurantes típicos en esta Pola.

Visitar pueblos está muy bien, pero lo nuestro es adentrarnos en la naturaleza. Estamos de suerte porque desde Pola de Somiedo hay un par de visitas muy apetecibles. La más sencilla es subir hasta el puerto de Somiedo para cruzar a los valles de Babia (¿has estado alguna vez en Babia?) en Castilla y León. El paisaje, incluso desde la carretera, es abrumador, así que prepárate para hacer paradas cada pocos metros.

La otra visita es la ruta a los archiconocidos Lagos de Saliencia que, como con Somiedo, ocurre otro tanto de lo mismo. Muchos saben de su existencia, pero pocos han ido a verlos en persona. Puedes acceder a estos lagos glaciares tanto desde el pueblo de Valle de Lago, donde hay un aparcamiento para comenzar la ruta, como subiendo hasta el alto de la Farrapona y haciendo el camino desde el final. En total son 14,5 kilómetros de ruta de nivel bajo desde un punto a otro, aunque puedes hacer solo una parte si te parece muy larga, siendo la más bonita (por el número de lagos visitados), la ruta circular que parte del Alto de la Farrapona.

Te aseguro que las vistas te encantarán y apenas notarás el esfuerzo en tus piernas.

Lago de Saliencia
Lago de Saliencia
Montañas de Somiedo camino a la Farrapona
Montañas de Somiedo camino a la Farrapona
Alto de la Farrapona con nieve
Alto de la Farrapona con nieve

Cuándo visitar Belmonte y Somiedo

Como ocurre en toda Asturias, el paisaje cambia totalmente según la época del año. La zona de Belmonte puede visitarse durante todo el año, aunque es especialmente bonita a finales del otoño, por el color de los árboles, y en primavera, por el verde intenso de la primera floración.

Somiedo, al estar más alto, está cubierto de nieve durante parte del invierno, lo que hace más difícil el visitarla durante la época de nieves. Primavera, sobre el mes de abril – mayo, y el otoño, son las mejores épocas en cuanto a belleza del paisaje. El mes de julio y agosto hay que ir con un poco de cuidado, incluso en Asturias hace bastante calor, lo que, junto con la altura de la montaña y la intensidad del sol, hace que haya que protegerse con crema solar y llevar mucha agua (los lagos de Saliencia resultan muy apetecibles con el calor, pero son solo para mirar, nada de beber ni bañarse en ellos).

El otoño se acerca
El otoño se acerca

Dónde dormir

En esta parte de Asturias los alojamientos se componen de pequeños hoteles y casas rurales donde disfrutar del auténtico ambiente astur. El mejor de los hoteles rurales es el Gran Hotel Rural Cela 3*, en Belmonte de Miranda. Este hotel tiene habitaciones amplias con todo lo que esperaríamos en un hotel de categoría superior, una decoración acorde con el entorno, e incluso, en algunas habitaciones, hidromasaje. El desayuno buffet es muy variado y de calidad, ideal para empezar el día con fuerza para subir cualquier montaña que te pongan por delante.

Del restaurante del Gran Hotel rural Cela ya te hablé antes, acierto seguro para conocer la gastronomía de la zona con una gran relación calidad – precio. Ya sabes que en Asturias se come bien en todos sitios, pero en algunos, con en este, el disfrute es aún mayor.

Otra opción para grupos o familias es ir a una casa rural, donde puedes estar en una auténtica casa asturiana, incluso con su chimenea, durante unos días, aunque eso sí, sin disponer de los servicios de un hotel.

Alojarte en Oviedo o Gijón y desplazarte hasta Somiedo para visitarlo en un día no es la mejor opción si estás de visita en Asturias, ya que perderás mucho tiempo en la carretera (entre hora y media y dos horas en cada desplazamiento), y llegarás más cansado que si te alojas en Belmonte o Somiedo, además de que te será más difícil ver el amanecer y el atardecer.

Gran Hotel Rural Cela en Belmonte de Miranda
Gran Hotel Rural Cela en Belmonte de Miranda
Habitación del Gran Hotel Rural Cela
Habitación del Gran Hotel Rural Cela

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