Liébana y Potes, la puerta de Cantabria al cielo

Física y espiritualmente, así toca esta comarca cántabra el cielo. Para lo primero, tenemos uno de los accesos más sencillos a los imponentes Picos de Europa; para lo segundo, uno de los pocos lugares santos del mundo con camino de peregrinación: Santo Toribio de Liébana y su camino Lebaniego. Y estos son sólo dos ejemplos de todo lo que puedes hacer en una de mis comarcas favoritas de Cantabria.

Valle de Liébana y Potes desde el mirador de San Miguel

Ya cuando recorremos el desfiladero de la Hermida en dirección a Potes, nos damos cuenta de que estamos entrando en un lugar muy especial, único. La carretera se retuerce siguiendo el curso del río Deva, diosa de los antiguos pueblos cántabros que, bondadosa, ofrece pozas termales en sus orillas para que el viajero se relaje. Frente al actual balneario de la Hermida las encontraremos, al igual que la Vía Ferrata de la Hermida.

El mirador de Santa Catalina, al que llegaremos desviándonos hacia Puentenansa, nos permite admirar el paisaje desde arriba, viéndolo a nuestra misma altura. Para mí, el mejor mirador de Cantabria.

Estoy seguro de que, tras estas vistas, desearemos llegar lo más aprisa posible a las montañas, pero yo no me perdería la Iglesia de Santa María de Lebeña, la más importante de estilo prerrománico mozárabe de Cantabria (únicamente hay otra de este estilo en la región). Sólo por oír cómo la guía nos cuenta la historia de este hermoso templo, ya merece la parada esta ermita surgida del amor entre el norte y el sur.

Liébana desde Santa Catalina
Santa María de Lebeña

Con la historia del milenario tejo y olivo llegaremos a Potes, capital de la comarca y buen lugar para alojarnos por la gran cantidad de servicios que ofrece, además de ser un pueblo muy bonito.

La Torre del Infantado es lo que más llama la atención en Potes, pues uno no se espera encontrar semejante fortaleza en un pequeño pueblo norteño. Su interior acoge una interesante exposición sobre el Beato de Liébana y sus Beatos, estos últimos son los nombres con los que se conoce a los códices manuscritos copias del Comentario al libro del Apocalipsis realizado por el religioso, y que fueron muy apreciados por sus ilustraciones. Ya sabes: una imagen vale más que mil palabras.

Aparte de la torre, el casco histórico de Potes tiene muchos rincones con encanto y, aunque reconstruido tras la Guerra Civil, aún posee un aire muy medieval. Un paseo a orillas del río Quiviesa, pasando por debajo de los puentes, no puede faltar en una buena visita a esta villa.

Torre del Infantado de Potes
Detalle del Beato de Liébana
Río y puentes de Potes

Y desde Potes, llegamos al cercano Monasterio de Santo Toribio de Liébana, tras haber seguido parte del Camino Lebaniego que une San Vicente de la Barquera con el monasterio.

Sencillo, e incluso algo decepcionante por fuera debido a que tras tan magnífico camino nos esperamos un gran templo, la riqueza de Santo Toribio de Liébana aguarda en su interior, al conservar el mayor trozo conocido del Lignum Crucis, la cruz en la que supuestamente se crucificó a Jesucristo. En mi visita tuve la suerte de ver cómo un monje sacaba la cruz de su altar para que una mujer enferma pudiera venerarla de cerca. Un momento muy emotivo, incluso para los que no somos creyentes.

Al lado del monasterio hay varias ermitas diseminadas por el monte. Me gustó especialmente la de San Miguel, dado que podemos ir en coche y disfrutar de un excelente mirador a Potes y a todo el valle.

Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana
Mirador y capilla de San Miguel

En el valle de Liébana encontraremos muchas aldeas ideales para desconectar del mundanal ruido, como por ejemplo Tudes, pueblo más bonito de Cantabria en 2010; Cahecho, un excelente mirador a los picos y también hermosa villa; Aniezo, con el curioso parque del agua; y Mogrovejo, fácilmente reconocible por su torre.

Todos ellos son pueblos de montaña y de piedra en los que degustar la sabrosa cocina lebaniega, así como algunas de las bebidas más apreciados de la zona, como son el orujo y el vino. El microclima mediterráneo del fondo del valle de Liébana favorece el cultivo de la vid, que va en aumento en los últimos años.

Cahecho y los Picos de Europa
Pureza en Cahecho
Rincón de Tudes
Mogrovejo y su torre

Visitar una bodega de orujo lebaniego es más que recomendable, para así apreciar la diferencia de calidad de un buen alcohol elaborado con todo el cariño.

Ya sí, llegamos a Fuente Dé y al teleférico, con el que subir rápidamente a los Picos de Europa y disfrutar, como te cuento en este otro artículo, de los Picos de Europa y valle de Áliva.

Liébana es un tesoro de Cantabria custodiado por montañas en el que gozar del paisaje y de los manjares de su tierra.

Degustación de vino en Bodega Picos
Hotel Áliva en los Picos de Europa y teleférico de Fuente Dé, Cantabria, España
Teleférico de Fuente Dé
Hotel Áliva en los Picos de Europa y teleférico de Fuente Dé, Cantabria, España
Amanecer en el valle de Áliva, Picos de Europa

Dónde dormir en el valle de Liébana

Esta comarca ofrece muchas opciones para alojarse, con tranquilas casas rurales en la mayoría de pueblos y hoteles más grandes en Potes y cercanías.
Una buena opción de alojamiento para visitar la zona en 2 ó 3 días es el Hotel Infantado 2*, que se encuentra en Ojedo, localidad anexa a Potes.

Este hotel cuenta con habitaciones amplias y cómodas con un baño moderno, desayuno buffet abundante y un gran aparcamiento, además de piscina. Situado al lado de la carretera, está cerca de todos los puntos de interés de la zona.

Si lo nuestro es la montaña, entonces el Refugio Hotel Valle de Áliva es la mejor opción. No se puede llegar hasta él en coche, ya que es un refugio de alta montaña, por lo que sólo está indicado para andar por la montaña o pasar la noche en lo alto, no para conocer el resto de la comarca.

Habitación del Hotel Infantado 2*

En cuántos días se ve Liébana

Esta es una pregunta difícil de responder, ya que depende de si queremos hacer rutas de montaña y otras actividades, o sólo visitar lugares de interés.

Para que te hagas una idea, todos los lugares que expongo en el artículo se pueden visitar en día y medio, además de subir al teleférico de Fuente Dé en otro medio día. Así, un fin de semana es suficiente para disfrutar de los atractivos de la comarca, aunque seguro que nos quedaremos con ganas de hacer alguna ruta de montaña, bajar el río Deva en kayak, hacer la vía ferrata o probar cualquier otra actividad de aventura.

Entrada a Liébana
Montañas de Cantabria desde el mirador de Santa Catalina

Información práctica para visitar Liébana:

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