Cómo prepararte para imprevistos en tus viajes
Viajar es un gran placer en todos los sentidos salvo en uno, el de los imprevistos que nos estropean el día, y a veces, incluso todo el viaje.
Siempre que planificamos una escapada o un gran viaje al otro lado del mundo, centramos toda nuestra atención en qué cosas vamos a hacer, cómo lo vamos a disfrutar, en qué día vamos a cada sitio, y cuánto nos va a costar toda la experiencia.
Esto es genial, pues viajamos para disfrutar, pero yo, como buen hombre previsor, que dicen que vale por dos, te aconsejo que dediques un poco de esta planificación viajera a sopesar posibles imprevistos, lo que te ahorrá sufrimiento si ocurre alguno de ellos, porque ya estarás preparado, y te dará una tranquilidad porque sabes qué tienes que hacer.
Pensar en ellos no tiene que ver con que vayan a ocurrir. Estás planenado otras opciones, no proyectando. Por ejemplo, si te ocurre que pierdes el móvil en una isla paradisiaca de Thailandia, al día siguiente tienes que tomar un vuelo, y tienes todos los billetes de embarque en el móvil, estás en un buen problema que es muy posible te dejen sin dormir toda la noche.
O si viajas en coche y se estropea la batería, como me ocurrió a mi el verano pasado en Caen, una hermosa ciudad de Francia donde pasé varias horas esperando por la grúa en una calle cualquiera. El posterior cambio de batería costó tres veces más que en España.
Ante estos imprevistos, que pueden quedar en una anécdota más del viaje, o en un auténtico drama que trastoca todos tus planes, te traigo tres medidas para minimizarlos en caso de que ocurran, y no te supongan un roto para el bolsillo.

Ten acceso a financiación rápida
Una de las formas más sencillas de hacer frente a un gasto imprevisto, como por ejemplo la anulación de un vuelo por fuertes vientos en la maravillosa isla de Milos, y tienes que ir corriendo a tomar un ferry que te lleve de vuelta a Atenas, porque no hay otro medio de transporte hasta dentro de dos días, es tener acceso a financiación rápida.
Un préstamo online rápido es una solución que te facilita acceso inmediato a una pequeña cuantía, que hace que no comprometas el crédito de tus tarjetas, o que tengas que recurrir a tus ahorros. Te da tranquilidad y la capacidad económica que necesitas para solucionar rápido.
Por supuesto, usa este sistema con cabeza, no es una solución para todas las situaciones y tienes que tener en cuenta si te compensa en el momento preciso. Lo ideal es que sepas que existe esta vía, cuáles son sus condiciones, y así puedas tomar una mejor decisión en el momento en que lo necesites.
Fondo de emergencia
Este es un clásico entre los viajeros más experimentados. Hagas el viaje que hagas, una vez cuadrado el presupuesto, añade entre un 10% y un 15% para el fondo de emergencia.
Un saco extra en el que cargues cualquier imprevisto que te pueda ocurrir, como el mencionado cambio de transporte en el último momento, el comprarte un móvil porque se ha roto el tuyo, o ese taxi al que tienes que llamar porque el transporte público no aparece y tienes que llegar al aeropuerto a primera hora de la mañana.
Como bien dice su nombre, es un fondo de emergencias, no un extra para darte un homenaje en un restaurante que te hace tilín, ni un recurso al que puedes acudir cuando quieres un upgrade en el Spa. Tampoco es para emergencias sanitarias, en ese caso, lo mejor que puedes hacer es viajar siempre con seguro de viajes. Este fondo, es solo para emergencias.
Backup de imprescindibles
Esta medida viene de mis tiempos de fotógrafo aventurero, y consiste en que, si viajas con algo vital para tu viaje, como era mi cámara de fotos en aquellos tiempos, viajes con dos cámaras en vez de una.
Así, si la cámara principal deja de funcionar por cualquier motivo, incluso si te la roban, tienes una segunda cámara para no perder ni un día de hacer fotografías, ni tienes que sufrir el agobio de conseguir otra cámara en Katmandú porque tienes un trabajo que entregar.
Esto también aplica para las baterías de la cámara, las tarjetas de memoria, y en los tiempos actuales, diría que también para el teléfono móvil e incluso la tarjeta Sim. Llevar un antiguo móvil en tu mochila es una buena medida por si se rompe la pantalla de tu móvil principal, o por si te lo roban, o incluso, si se moja.
Tener un backup te elimina el problema en el momento y te salva de tener que comprar otro aparato a un precio deshorbitado y a una calidad inferior a la que deseas.
Una pena que esto no se pueda hacer con la documentación como pasaportes y documentos de identidad, porque seguro que iba a ahorrarnos muchos dolores de cabeza.

Con estas medidas, que no son tan de sentido común como te puedan parecer, y que muy pocos viajeros tienen en cuenta, tendrás unos viajes aún más disfrutones, porque cualquier problema, quedará en una divertida anécdota.



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