Fin de semana en la Rioja Alavesa, recomendaciones a visitar

Terrenos de distintos tonos de ocre, piedra rojiza y amarillenta. Los colores cálidos se relacionan fácilmente con La Rioja alavesa, la natural y la humana. Y la confluencia de ambas en las extensiones de cultivos de vid embellece estos paisajes, variando sus tonalidades según la estación del año, otorgando una textura distinta a cada foto que tomemos como recuerdo.

Viñedos de la Rioja Alavesa

Laguardia, pasado medieval y presente vinícola

El primero cuenta con un casco histórico maravillosamente restaurado y conservado al que se llega atravesando la muralla defensiva por uno de sus 5 accesos. Los automóviles tienen la entrada prohibida por una razón de peso: antiguamente, comenzaron a excavarse bodegas subterráneas (inicialmente los pasadizos tenían un propósito militar) que ahora se extienden por todo el subsuelo de la villa en un intrincado juego de pasillos y salas sobre los que se sustentan las edificaciones en la superficie.

Se estima que las vibraciones que conllevaría el tráfico rodado dañarían las construcciones y podrían hacer que se hundieran los pasos subterráneos.

La Sierra de Cantabria desde Laguardia
La Sierra de Cantabria desde Laguardia
Vista aérea de Laguardia
Vista aérea de Laguardia

La torre de la iglesia de Santa María de los Reyes ofrece unas vistas magníficas de todo el entorno geográfico y se puede uno pasar un buen rato averiguando la posición de los pueblos alrededor, dilucidando nombres de bodegas visibles desde tal posición ventajosa…

O sencillamente admirando las montañas al norte, en las que se acumulan las nubes y hacen pensar que, quizás, al otro lado se oculte Mordor (no es problema, el paso de la meseta castellana a Asturias da una sensación parecida y, una vez dentro, los paisajes son espectaculares).

Nota: no puedes irte sin descubrir lo que encierra el reloj de la Plaza Mayor; encontrar el hogar del famoso literato que nació, vivió y murió en Laguardia; darle un tiento al zurracapote; ni sin disfrutar del pintxo pote.

Túmulos funerarios en la Rioja Alavesa
Túmulos funerarios en la Rioja Alavesa
Hotel de la bodega Marqués de RIscal
Hotel de la bodega Marqués de Riscal

Elciego, cuna del vino de la Rioja Alavesa

Elciego, por su parte, se ha hecho últimamente famoso por la controvertida construcción de la bodega de Marqués de Riscal, diseñada por Frank O. Gehry, que se emplaza en las afueras del pueblecito y que contrasta con la piedra y el ambiente más bien medieval de Elciego. No obstante, la visita es muy recomendable.

Como contrapunto, está el agroturismo Valdelana, centro neurálgico del pueblo, que cuenta con un museo etnográfico del vino que transcurre por antiguos pasadizos medievales excavados bajo el edificio del hotel. Ambas visitas cuentan con sendas catas de vinos y exponen visiones del mundo vinícola desde perspectivas más modernas y mecanizadas o más familiares y conscientes de la importancia del pasado en el modelado del futuro.

Interior de la bodega Valdelana en Elciego
Interior de la bodega Valdelana en Elciego
Barricas de vino Valdelana
Barricas de vino Valdelana

En el caso de la familia Valdelana, la curiosidad por comprender el pasado y por mejorar el futuro les imprime una inquietud que transforman en novedosas ideas como las etiquetas de las botellas de vino escritas en braille o las perfumadas, o los maridajes de vino y estrellas.

La Rioja alavesa es, además, tierra de mitos. Desde la prehistoria, el ser humano y sus ancestros la han poblado, dejándonos historias, creencias, mitos, restos de armas, herramientas, artilugios, dólmenes y edificaciones más complejas. Todo ello desperdigado por toda la zona y que conforma un plan de gran interés cultural. Concretamente, en la visita a la bodega Valdelana es posible admirar y conocer un buen fragmento de su historia.

Viñedos en verano
Viñedos en verano
Degustando un buen vino al atardecer
Degustando un buen vino al atardecer

Como se puede comprobar, el vino es la raíz vital de este territorio, pero no es excluyente respecto a visitas culturales; paseos por pueblos medievales, por viñedos, a la orilla del río Ebro; descubrimiento de artesanía, museos, cocina local; disfrute de puestas de sol…

Es probable que un fin de semana se quede corto, sobre todo si se añaden también los consejos de este artículo que invita a adentrarse en La Rioja, aunque se halle a escasos minutos de las localidades que aquí se han descrito, y visitar Briones, el Museo del Vino Vivanco y un largo etcétera.

¡A vuestra salud!

Información para viajar a la Rioja Alavesa

Sobre Nina Fernández

Empuño la espada desde hace unos cuantos años, pero ya antes esgrimía la pluma y la palabra. Me encantan las historias y busco enfatizar el factor humano en ellas, potenciar la fuerza del mensaje.

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  1. Genial el post! mis padres han estado varias veces en ElCiego y les encanta el pueblo y les encantan las bodegas Valdelana, de hecho nos trajeron a mi marido y a mí una botella etiquetada en Braille y en otra ocasión fuimos juntos de viaje para conocer las bodegas y fue una experiència sensorial magnífica!
    Como persona ciega, me encanta y me hace mucha ilusión ver que muy poquito a poquito se va normalizando nuestra situación en todos los ámbitos y como no podía ser menos, en el del turismo también y hasta en el de los vinos!
    La família valdelana nos trató exquisitamente así que habrá que repetir prontito, esta vez con nuestro pequeño.

  2. Elciego suena a un pueblo bastante interesante, sobre todo si quieres degustar un buen vino a la puesta del sol y recorrer esas extensas calles que se aprecian en las fotografias que pones. Sin duda un destino que me gustaria conocer una vez termine la universidad. Saludos!