Italia – Lombardía. Visita a Brescia en un día

Hay ciudades que en apenas una tarde te conquistan y te dejan con las ganas de volver a repetir, de seguir descubriendo sus rincones. Esto me pasó con Brescia, una pequeña ciudad de la Lombardía italiana que visité durante mi estancia en Milán, y que tuve la suerte de volver a visitar pasados unos meses. Es una ciudad pequeña, fácil de visitar en un día si te organizas bien, y con muchos lugares preciosos para ver.

Hora azul en la plaza más bonita de Brescia
Piazza Loggia al atardecer

Recorrido de 1 día por Brescia

El tren es la forma ideal para llegar hasta Brescia. La estación central está a un paso del centro, y podemos llegar andando a todas partes.

Aunque Brescia es una ciudad pequeña, con apenas 200.000 habitantes, tiene metro (uno de esos ultra modernos, sin conductor, como los de los aeropuertos), pero mejor visitar la ciudad a pie, que estamos en Italia, y aquí “tutto è bello“.

Para llegar hasta el centro, lo mejor es seguir la calle Corso Martiri Della Libertá, situada al oeste. Aquí encontraremos la primera iglesia que merece una visita, Santa Maria dei Miracoli. No quiero ser muy pesado con las iglesias, pero ya sabes, esto es Italia y aquí son unos auténticos artistas en lo que a templos religiosos se refiere.

Plaza de arquitectura fascista en Brescia
Piazza della Vittoria

La fachada de Santa Maria dei Miracoli es una obra de arte del renacimiento, donde nos quedaremos embobados viendo el detalle de los faunos, ángeles y animales. Una maravilla. Su interior, mucho más grande de lo que parece por fuera, es un poco aburrido, pero en 2 minutos lo tendremos visto.

Seguimos hacia la Piaza della Vittoria, la más fea de las tres plazas principales de Brescia. De estilo fascista, el antiguo edificio de correos (lo reconoceremos por el cartel de Poste e Telegrafi), es el máximo exponente de esta época tan lúgubre.

La cercana Vía Dante es la principal calle de tiendas y boutiques de alta calidad, por lo que cuidado con las tarjetas de crédito. Si nos fijamos con atención, encontraremos una estatua sin nariz en una de las esquinas de la calle, Il Mostasù delle cossere. Cuenta la leyenda que durante una de tantas invasiones a la ciudad, el invasor, además de expoliar al a ciudad, quería cortar la nariz a todos los brescianos por su bravuconería en la batalla. Al final llegaron a un trato y sólo le cortaron la nariz a las estatuas.

Bicicletas en la plaza de Brescia
Soportales de Piazza Loggia

Leyendas a parte, llegamos a realidad de la Piazza Loggia, una de las plazas más bonitas de Brescia, con sus soportales, su reloj astronómico frontal y trasero (me recordó mucho al de Praga) y sus cafeterías donde disfrutar de un buen expreso al calor de la tarde.

Nos podemos pasar un buen rato dando vueltas por la Piazza Loggia, antes de llegar al corazón de Brescia: la Piazza Paolo VI.

La Piazza Paolo VI, a falta de una catedral, tiene dos: la vieja y la nueva. Sencilla y efectiva forma de llamarlas, ¿no?

Catedral nueva y vieja de la ciudad con ciclistas
Piazza Paolo VI con catedrales nueva y vieja

La Catedral nueva (Duomo Nuovo) es la más monumental y resplandeciente con su blanca fachada, así como su gran cúpula, la tercera más grande de Italia tras la de San Pedro en Roma y la de Santa Maria en Florencia. Iniciadas sus obras en 1604, no es que sea precisamente moderna, pero es que la catedral vieja (Duomo Vecchio), es del siglo XI.

Ambas son impresionantes. La nueva por su profusión de pinturas, bajorrelieves y colorido, y la Catedral vieja (Duomo Vecchio) por todo lo contrario. Su sobriedad y forma redondeada te cautivan mientras vas descubriendo los rincones de esta antigua catedral románica asentada sobre una antigua basílica.

La Piazza Paolo VI también está repleta de cafeterías, así que no puede decirse que visitar Brescia sea muy cansado.

Estatua caricarituresca de la fachada del Palazzo
Palazzo dei Governo con caras

Continuemos, que aún falta por ver lo más importante, la zona arqueológica de Brixia y el Museo de Santa Giulia (sí, un museo, pero te prometo que este mola).

En la calle Via Musei nos adentramos en la zona más antigua de Brescia, y se nota: las estrechas callejuelas, los edificios medio torcidos, y cosas tan extrañas como el antiguo horno con chimenea que hay entre Via Musei y Via Gasparo da Saló, no dejan lugar a dudas. Esto es medieval.

Darse una vuelta por este entramado de callejuelas de sabor tan italiano es más que recomendable. Hay veces que parece que estás en un pequeño pueblo, aunque estemos en pleno centro de la ciudad. Fíjate en la fachada del Palazzo del Governo, que seguro que te sorprenden las curiosas caras que tiene.

gente visitando el foro romano
Recinto arqueológico del foro romano

 

Columnas del foro romano y edificio anexo clásico
Columnas del foro romano

Siguiendo por la Via Musei llegamos hasta el foro romano. Que las cuatro columnas que se ven y los pocos restos de la zona no te desilusionen, lo bueno está dentro, en el santuario del siglo I que se ha conservado gracias a la destrucción de toda esta zona romana hace muchos siglos y a su uso como basurero.

El santuario de Brixia, protegido por un recinto con atmósfera controlada en el que hay que entrar cruzando puertas presurizadas, como si de una nave espacial se tratara, tiene unos frescos imitando piedras nobles, como el mármol, que son alucinantes. Más de 2.000 años tienen, y por mucho que los mires fijamente, cuesta ver que realmente no son de roca maciza.

pinturas emulando mármol del centro arqueológico de Brixia
Frescos romanos de Brixia

El otro lugar Patrimonio de la Humanidad de Brescia, junto al recinto romano, es el Museo de la ciudad, el de Santa Giulia. ¿Un museo Patrimonio de la Humanidad? Pues sí, porque además de albergar 11.000 piezas sobre la historia de los celtas, romanos y lombardos (el pueblo del noreste de Europa que hizo de Brexia su capital) en Lombardía, es un antiguo monasterio con unas capillas (Basílica de San Salvatore y Santa María in Solario) donde estar a punto de sufrir el síndrome de Stendhal.

Dicen que este es uno de los museos más importantes del norte de Italia, sobre todo por la gran calidad de su exposición permanente. Los mosaicos romanos y el arte lombardo, junto a piezas como La victoria alada, Santa Giulia crucificada o la cruz de Desiderio, son dignos de admiración. Sólo por ver estas obras de arte en directo, merece la pena acercarse a Brescia.

Panorámica de iglesia dentro del museo de la ciudad de Brescia
Basílica en el museo de la ciudad de Santa Giulia

Además, también está la parte temporal con exposiciones de todo tipo. Nos podemos pasar varias horas en este museo, por lo que depende del interés de cada uno. Una visita normal, sólo parándose en los “greatest hits”, nos llevará fácilmente hora y media.

Y para terminar de conocer Brescia, ahora que el sol está bajando, tenemos que hacer un último esfuerzo para subir las cuestas hasta el Castillo de la ciudad, desde el que admirar el atardecer desde sus murallas.

Enclavado dentro de un pequeño bosque, el castillo es el mejor mirador sobre esta ciudad tan plana. Podemos visitar libremente las murallas y algunas torres. En su interior hay varios museos militares que no visité, por falta de tiempo, que un día no da para mucho más.

Al caer la noche, Brescia, como cualquier otra ciudad con encanto, se tansforma en otra distinta, más misteriosa, más íntima. Más auténtica.

Brescia es una ciudad pequeña, muy fácil de visitar, con tantos lugares bonitos que es pecado olvidársela por visitar otras con nombres más reconocibles.

Torre y murallas del castillo de la ciudad
Castillo de Brescia

 

Espejo en la plaza de Brescia
Reflejos en la Piazza della Loggia

 

Imprescindibles en Brecia

¿Vas con prisa? Los lugares más bonitos de Brescia son:

  • Área arqueológica de Brixia. Entrar en el santuario Patrimonio de la Humanidad
  • Piazza Loggia con su reloj astronómico.
  • Piazza Paolo VI con sus dos catedrales, la vieja y la nueva.
  • Museo de la ciudad, Santa Giulia, visita a los mosaicos y capillas.
  • Castillo de la ciudad.

 

Visita a la ciudad de Brescia en bicicleta
Piazza Loggia con reloj astronómico

Mejor mirador de Brecia

Las mejores vistas a Brescia y su entorno las tenemos desde las murallas del Castillo, a las que se accede libremente. Es el lugar más elevado de la ciudad, así que desde aquí veremos dónde termina la urbe, e incluso los Alpes.

En la ciudad hay varias torres, pero su acceso está cerrado para los turistas, por lo que hay que conformarse con el castillo..

Panorámica del centro de la ciudad
Vista general del casco histórico de Brescia

Cómo llegar

La mejor forma de llegar hasta Brescia es en tren, pues la estación está muy cerca del centro y no tendremos que buscar aparcamiento, además de haber muchas conexiones con otras ciudades cercanas.

Si vamos en coche, hay autopista desde las principales ciudades cercanas, como Milán, Bérgamo o Verona. Encontraremos aparcamientos de pago cerca de la estación de tren, donde es buena idea dejar el coche, ya que ir en coche por el centro de la ciudad es casi imposible.

Calle de la ciudad
Callejuela de Brescia y Duomo Nuovo

Información útil para visitar Brescia:

Qué ver

Dónde comer

  • Trattoria Buca, Viale della Stazione, 1. Platos típicos lombardos en un ambiente cálido.
  • Ostería del Savio. Via Giovanni Piamarta, 1. Precioso restaurante con especialidades brescianas. Menú desde 25€
  • Signorvino, Piazza della Vittoria, 7. Cadena de vinaterías con restaurante de calidad en el que encontrar especialidades de toda Italia.
  • Cafeteria Torre d´ercoleVia Carlo Cattaneo, 29B. Cafetería pintoresca en el centro histórico.

Dónde dormir

  • NH Brescia 4*. Moderno hotel cerca de la estación de tren y a pocos minutos del centro con la gran calidad característica de esta cadena de hoteles.

Oficina de turismo (en español)

Sobre Víctor Gómez

¡Hola! Soy Víctor Gómez, fotógrafo y blogger de viajes. Me encanta la naturaleza, los coches y los helados. Viajo para conocer lugares sorprendentes, únicos, e inspirarte a visitarlos a través de mis fotografías. Intento hacerlo siempre lo mejor posible, por eso practico el turismo sostenible. Acompáñame, será divertido.

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  1. Hola Víctor, soy un tocayo tuyo de Alicante. Me ha parecido estupendo tu reportaje tanto las fotos como el texto . No sabes lo bien que me viene pues tengo un viaje a Milán en mayo y pienso ir a Brescia . Me ha hecho mucha gracia que te disculpes por recomendar un museo, yo si pudiera viviría en un museo como Huttinton el fundador de la Hispanic Society.