Camino de ronda entre El Port de la Selva a Llançà

Recorrer los caminos de ronda de la Costa Brava es uno de los placeres que me encantan, ya que en todos sus recorridos encuentras un montón de rincones de una belleza espectacular.

Puerto de Llança

El recorrido que os propongo hoy es uno de los más fáciles y bonitos de recorrer, ya que no presenta ninguna dificultad. Con Carmen hemos tenido la suerte de recorrerlo en un día laborable de primavera, con una temperatura ideal y sin el viento de tramontana típico de la zona, en el que pudimos disfrutar de la gran belleza que presenta este lugar, en el que lo realizamos prácticamente solos.

Fue todo un lujo, que es difícil que se repita.

Empezamos el recorrido por El Port de la Selva, aparcamos el coche en la zona de aparcamiento justo en el cruce de la carretera de Llançà con la carretera que conduce a La Selva de Mar y a Sant Pere de Rodes. Desde este punto, bordeando el mar y la carretera que va paralela en dirección a Llançà, empieza el camino de ronda. La distancia hasta Llançà por el camino de ronda es aproximadamente entre ir y volver, de unos trece kilómetros y se puede realizar en unas tres horas y media a cuatro horas.

Camino de Ronda Llança
Camino de Ronda Llança

Bordeando la bahía del Port de la Selva en dirección norte, lo primero que nos encontramos es la punta del Cap de Terra, donde el camino asciende por el acantilado, presentando aquel día una preciosa alfombra de flores, que en contraste con las rocas, el mar y un cielo azul presentaban un paraje espectacular. Una vez en el alto del acantilado el camino desciende hasta llegar a la playa del camping del Port de la Vall. Cruzamos la playa de sur a norte, para reprender el camino que enfila a los pequeños acantilados que van bordeando la bahía en la que podemos ver unas preciosas vistas de la población del Port de la Selva, al otro lado de la bahía.

Después de cruzar la Cala Colomera y la Punta Negra por encima de los acantilados, el camino se vuelve más llano para llegar a un tramo asfaltado que nos conduce directos a la Punta s’Aranella y al faro del mismo nombre. Desde este punto, podemos ver unas preciosas y espectaculares panorámicas de la bahía de Port de la Selva y de la costa sur de Llançà.

Punta s’Aranella
Port de la Selva

El camino sigue dejando la bahía del Port de la Selva, bordeando la costa hasta la punta de Cap de Bol, un lugar muy apreciado por los pescadores de caña, donde cada día al atardecer intentan pescar algunos peces. El camino sigue bordeando el perímetro de un largo y seguido de chalés, entre subidas y bajadas por una plataforma de madera recién construida que evita el tener que escalar los acantilados. Este entorno está muy poblado de plantas exóticas que no son autóctonas, en la que poco a poco van apoderándose de esta zona. Todo y que tienen su encanto, no dejan de ser perjudiciales para la conservación de las plantas autóctonas de la zona.

El camino sigue hacia Llançà, pudiéndose apreciar el litoral accidentado y rocoso de esta zona como la Punta Podaire, la Isla de Castellà d’en Lambert, la Punta d’en Feliu.

Siguiendo por la playa del Cau de Llop, la playa de Les Tonyines hasta la playa de la Farella. A partir de este punto ya llegamos a la zona del barrio de las Carboneres de Llançà. Bordeando este barrio por el litoral marítimo, pasando por la punta Farella, la playa de Les Carboneres y la playa de la Gola se llegan al puerto de Llançà, donde podemos ver la colina de Castellar que preside el puerto.

Barrio de Carboneres
Barrio de Carboneres
Puerto de Llança

Cansados y muy satisfechos del largo y espectacular camino, decidimos descansar e ir a comer. Vimos el restaurante Casa del Mar, que está enfrente de la playa del puerto, que nos pareció ideal. En la misma terraza nos comimos una buena ensalada y nos partimos una paella para dos acompañada de un buen vino. Después de descansar un buen rato tomando un café, disfrutando de la tranquilidad y la preciosa vista de la playa del puerto de Llançà, decidimos subir a la colina de Castellar, para poder tomar unas cuantas panorámicas de la zona del puerto.

En esta colina, que está ajardinada, antiguamente existía un castillo, en el que actualmente solo queda algún resto de su existencia.

Descarga del pescado
Faro s’Aranella

Bajando de la colina, decidimos darnos un paseo por el puerto de Llançà ya que vimos que estaban llegando los barcos de pesca al puerto, con la pesca capturada. En el muelle los pescadores estuvieron clasificando los diferentes tipos de pescados en diferentes cajas, para presentarlo lo mejor posible para su subasta en la lonja. Después de tomar algunas fotografías de los barcos y los pescadores del puerto, decimos reemprender el regreso al Port de la Selva por el mismo camino de ronda que habíamos realizado por la mañana.

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  1. Los caminos de ronda de la Costa Brava enamoran y viendo tus fotos me doy cuenta de que siempre quedarán nuevos por descubrir. Yo hice algunas por la zona de Calella de Palafrugell y cerca del Cap Roig, pero nunca es suficiente, así que gracias por devolverme las ganas de volver a esa preciosa costa de nuestro país!

  2. hola
    me ha encantado todos esos lugares hace tiempo buscaba un blog asi y gracias a unas recomendaciones de amistades lo encontré. En fin buen trabajo.