Hace unos meses inauguré un Top 5 totalmente subjetivo de mis lugares y experiencias viajeras favoritas, y entre las ciudades, la ganadora es Praga. Para ocupar tan magna posición tiene que ser una ciudad muy especial, así que me gustaría resaltar sus puntos fuertes.
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Invierno con nieve en Špindlerův Mlýn
En estos primeros días de 2012 me acuerdo de hace poco más de un año, cuando estaba en Špindlerův Mlýn, un pequeño pueblo al norte de la República Checa, en la montañosa región de Krkonoše. A pocos kilómetros de Polonia y Alemania, esta zona es parque natural y reserva de la biosfera. Además, en ella se encuentra el monte más alto de la República Checa, el Sněžka, con sus escasos 1602 metros.
El viaje empezó en Praga, donde cogí un autobús de un tiempo pasado, que tras dos horas de viaje por carreteras cada vez más estrechas y cada vez más cubiertas de hielo nos dejó sanos y salvos en el centro del pequeño Špindlerův Mlýn, que con sus 1300 habitantes, es la población más importante de la zona. Con su escaso tamaño, el pueblo es muy acogedor, algo que también debió pensar Franz Kafka cuando estuvo viviendo aquí, aprovechando la estancia para escribir “El Castillo”.
El romántico castillo de Hluboká nad Vltavou
Al lado de la ciudad checa de České Budějovice, en el sur del país, encontramos un maravilloso castillo que recuerda a los de las películas, el Castillo de Hluboká nad Vltavou.
El castillo empezó a construirse en estilo gótico en la segunda mitad del siglo XIII, siendo el castillo real de Přemysl Otakar II, aunque fue reconstruido como un palacio renacentista a finales del siglo XVI por Lord de Hradec. En 1661 la familia Schwarzenbergs fue la nueva propietaria del castillo, hasta 1939, cuando tuvieron que escapar a américa por la amenaza Nazi. Durante los siglos que estuvo esta adinerada familia a cargo del castillo, hicieron una reconstrucción barroca en el siglo XVIII, y otra más intensa en los años 1840-1871, dándole el actual estilo romántico neogótico al palacio, inspirado en el británico castillo de Windsor.
Český Krumlov, el pueblo anclado en el tiempo
Acostumbrado al estilo medieval de Praga, no creía que un pequeño pueblo de 14.000 habitantes pudiera sorprenderme más que la capital checa, pero si todo el centro es Patrimonio de la Humanidad, será por algo.
Llegué a Český Krumlov de noche, por lo que tras pasar por el hotel, tocaba buscar un lugar para cenar, así que rumbo a lo que parecía ser el centro del pueblo. En un pequeño callejón, había una vieja taberna abierta, que resultó ser uno de los lugares más auténticos de este pueblo. La taberna de la calle Šatlavské era una antigua cárcel medieval, donde podemos disfrutar de una buena cerveza y un buen menú en un entorno totalmente medieval. Desde los platos de madera, el pan de centeno, las jarras de cerámica, la decoración y hasta el vestuario de los camareros, todo es como en la época medieval.
Český Krumlov desde las alturasCastillo de Český Krumlov
Continuando el viaje por la República Checa, que mejor que visitar el famoso pueblo de Český Krumlov, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Entre los muchos lugares de interés destaca el Castillo de Český Krumlov, un conjunto de cuarenta edificios encaramados en un monte formado por un meandro del río Moldava, que forman un complejo comparable al Castillo de Praga, siendo el segundo castillo más grande de la República Checa.
Torre del castillo de Český KrumlovLitomyšl, cuna de Smetana
Tras visitar Kutná Hora, a unos 90 km está el pueblo de Litomyšl, en la chequia profunda. Según iban pasando los kilómetros, cada vez había menos pueblos y más bosques, hasta que de repente, apareció la nieve. Era principios de Abril, y aunque esta zona de la República Checa no tenga mucha altitud, está cerca de las montañas, cosa que se notaba por el frío y la cantidad de ciervos cerca de la carretera.
Ya en Litomyšl, lo primero que llama la atención es su colorida plaza alargada, siguiendo el estilo típico del país. El día estaba algo nublado, pero en los claros, todos los edificios brillaban y se reflejaban en los charcos. Según dicen es una de las plazas más grandes del país, ya que aunque no es muy ancha, es bastante larga.
Kutná Hora, pequeño pueblo monumental
Tras varios días en Praga, me apetecía un cambio de aires, así que nada mejor que alquilar un coche para recorrer los alrededores de la ciudad y conocer un poco más de la República Checa. A poco más de 70 kilómetros, hora escasa en coche, se encuentra el pueblo de Kutná Hora, una pequeña villa que vivió tiempos mejores gracias a su mina de plata, y que hoy en día se ve reflejado en la cantidad de edificios importantes que hay en un pueblo tan pequeño. Por ello el centro histórico es patromonio de la UNESCO.
Guía de Praga, la ciudad mágica
Praga, la capital de la República Checa, uno de los destinos turísticos europeos más de moda en los últimos años, es una de esas ciudades que enamora al visitante. Tras la Revolución del Terciopelo, en 1989, abandonaron el comunismo de forma pacífica, y desde entonces el país y la ciudad no han hecho más que prosperar.
Hoy en día visitar Praga es hacer un viaje en el tiempo a la época medieval, y si el clima nos lo permite, podemos disfrutar descubriendo los secretos de esta ciudad tan clásica y a la vez tan moderna.
El Castillo de Praga tras el MoldavaCervecería Medvídků, hogar de la cerveza más fuerte
La República Checa es muy famosa por sus cervezas, y que mejor que acercarse a una cervecería típica para degustar cervezas fabricadas como antaño. En pleno centro de Praga, podemos encontrar la pequeña Pivovar Medvídků, formada también por un hotel y restaurante, siendo el único hotel de Praga con cervecería.
Además de esta extraña combinación, muy útil por si nos pasamos con la cerveza, esta cervecería también es famosa por fabricar, utilizando técnicas legendarias, la cerveza con más graduación del mundo, la X-Beer 33, con 33º de alcohol. Según los expertos, este es el máximo posible para una bebida fermentada.
Vyšehrad, origen de Praga
Vyšehrad, el castillo en las alturas, está situado unos 3 km al sureste del Castillo de Praga y centro histórico. En esta zona, a orillas del Moldava, se estableció uno de los primeros asentamientos que dieron lugar a la ciudad, a principios del siglo X.
Este lugar tiene una posición estratégica muy buena, pues está en una elevación al lado del río Moldava, siendo el lugar ideal para la fortaleza que se construyó aquí y que todavía se encuentra en perfecto estado.


