Rally de Portugal 2012, mi primer rally del mundial

Durante estos días estuve en el Algarve viendo el rally de Portugal, prueba puntuable para el campeonato del mundo de rallyes, siendo esta mi primera prueba que veo en directo del mundial de rallyes. Las expectativas eran máximas, pues a parte de que el Algarve es una zona preciosa y el rally era de tierra, la lista de inscritos era bastante buena, estando entre otros el español Dani Sordo, que corre con el Mini Cooper.

Dani Sordo

El rally para mi empezó el jueves en Lisboa, donde celebraron el primer tramo en un circuito en un entorno inmejorable, delante del Monasterio de los Jerónimos, en Belém. Esta primera toma de contacto estuvo bastante bien, pues pude ver varias veces todos los coches participantes, y además antes de los coches del mundial salieron unos cuantos históricos y motos acrobáticas que dieron bastante juego. Una buena forma de empezar el rally, aunque los circuitos acaban siempre siendo aburridos.

Al terminar la primera especial, tocaba bajar hasta el Algarve, ya que de noche empezaban los primeros tramos de verdad, y también llegó lo que todos temíamos, la lluvia. Así, entre la noche y la lluvia, empezaron los primeros abandonos, como el del 8 veces campeón del mundo Sebastien Loeb, que volcó en un tramo. Con esta baja, y casi sin poder haber visto nada por perderme por las carreteras portuguesas buscando el tramo, terminaba el primer día en Vilamoura, uniéndome a un grupo de amigos asturianos y cántabros que también bajaron a ver el rally.

Saltos en Lisboa

Ostberg, el ganador del rally

El siguiente día empezaba feo, muy feo, con una niebla que no dejaba ver más allá de 10 metros. En el tramo tan solo vimos unos cuantos coches, hasta que neutralizaron el tramo por un accidente en el tramo de enlace que impedía la llegada de los siguientes participantes. El tiempo seguía empeorando, con continuas rachas de lluvia, hasta que la organización decidió anular los tres tramos de la tarde, porque las condiciones meteorológicas eran peligrosas. Parece que el mundial de rallyes cada vez es más parecido a la F1, donde al llover cancelan carreras. Es decisión de cada piloto ir más o menos rápido con mal tiempo, y ahí es donde se marcan las diferencias.

Por ahora el rally estaba siendo bastante flojo, con muy pocos coches. Menos mal que el sábado ya hacía mejor tiempo, y aunque llovía, se veía hasta el otro lado de la pista. Dos veces en el mismo tramo, donde pude ver todos los coches, servía para compensar un poco lo poco visto el día anterior, aunque el rally de Portugal no estaba todavía saliendo bien del todo.

Hirvonen en la niebla

Dani Sordo y familia

Como habíamos visto tan poca carrera, el domingo decidimos ajustar los horarios y los accesos a tomar al máximo, para poder ver 3 tramos y la meta del último tramo, el Power Stage. En total vimos 4 tramos, más que en los dos días anteriores, y en zonas más espectaculares, terminando el rally con ganas de más. Además, como colofón, Dani Sordo ganó la Power Stage, donde estábamos para animarlo.

En resumen, un rally de Portugal bastante irregular. Los WRC da gusto verlos pasar, sea donde sea, pero tras ellos hay poco más interesante, salvo Sebastien Ogier, que va muy rápido con su Skoda Fabia S2000. Los WRC Academy hacen lo que puede con unos coches que no andan mucho, mientras el resto intentan terminar el rally a toda costa. Los tramos de Portugal, al ser de tierra, son bastante espectaculares, aunque el mal tiempo no ayudó a disfrutar de un rally, que con sol tiene que estar bastante bien.

El año que viene ya os contaré que tal está.