El Empire State, tocando el cielo
¿Quién no conoce el Empire State, el mítico edificio de King Kong y uno de los más espectaculares de New York? Aprovechando estos días de temporal, repaso un poco el archivo, y que mejor que poner unas fotos de este edificio, de visita obligatoria en New York.
Desde el mirador en la planta 86 se puede ver toda la ciudad, y merece mucho la pena subir a pesar de las dos horas de media que se tarda en subir. Menos mal que entre controles (como en los aeropuertos), pagar la entrada, coger el ascensor y demás se pasa bastante rápido el tiempo. Eso si, arriba puedes quedarte todo lo que quieras, que nadie te va a hechar.
A parte de disfrutar de las vistas desde lo alto del edificio y de lo imponente que se ve desde la calle, todo dentro y fuera del edificio está muy cuidado, convirtiendo un edificio casi en una atracción de Disneyworld, y es que esto es norteamérica.
Todas las paredes del edificio, lámparas, suelos y paredes cuentan con el emblema del edificio, e incluso los empleados tienen un uniforme específico con una representación del edificio. Hasta los árboles y la acera del exterior tienen un dibujo del Empire State, por si no te habias dado cuenta de que estabas debajo de él.
Una pena que estuvieran en obras y toda la entrada estuviera llena de andamios, pero es lo que hay.
Durante la cola, que esta plagada de turistas, puedes llegar a ver a algún actor famoso de España, y después de pagar sus veinti pico dólares (mitad de precio para militares con uniforme), pasar los controles y demás historias, llegas a la primera tienda con cualquier cosa inimaginable con el edificio grabado.
Toca otra pequeña cola para coger el ascensor que te lleva rápidamente al piso 86, y a disfrutar de las vistas de la ciudad que nunca duerme. Eso sí, hay que tener cuidado de apagar la cámara durante la subida en ascensor, que al llegar arriba tenía la camara tonta y salian barras en las fotos. Al bajar a tierra parece que se arregló todo, y hasta hoy no volvió a dar ningún problema. No se porque sería, pero casi todas las fotos son para tirar por este raro efecto. En el edificio Rockefeller la apagué y no paso nada raro.
Aún con el incidente de la cámara y que uno de los dos días que subí estaba nublado, algunas fotos se pueden ver, incluyendo fotos nocturnas y algún atardecer que según una pareja que había por allí “Era un momento muy especial”. Para ver atardeceres bonitos hay que bajar a Miami, que en New York no son nada del otro mundo, pero es interesante verlo con los edificios tan bajos.
Lo mejor de estar tan arriba, es que ves los aviones de tú a tú, y hasta parece que puedas llegar a ellos de una pequeña carrera. La mítica imagen del Empire State con el zeppelin amarrado en lo alto no es tan descabellada, y hubiera sido una buena forma de viajar, de torre a torre.
Es curioso que desde tan arriba se siguen oyendo los coches y pitidos típicos de la ciudad que nunca duerme, o donde nunca te dejan dormir. Ya de noche y tras hacer fotos desde todos los lados posibles, toca bajar. El segundo día había tanta gente que nos hicieron bajar unos cuantos pisos andando, por lo que pude ver las entrañas del Empire. Habría sido bonito subir andando, pero menudo jaleo se montaría por todo el edificio con gente subiendo y bajando.
Para otro día el Rockefeller Center, desde el mirador Top of the Rock. No es tan espectacular y tiene cristales en el mirador, pero se ve muy bien el Empire y Central Park desde él. El resto de las fotos, en la galería de Flickr.
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17:27 a 17 de enero, 2010
mola mucho la decoración del blog.
y las fotos… pues una pasada. Eres todo un privilegiado por haber estado en la city por excelencia. Yo algún día… cuando trabaje y tenga dinero snif, snif..
17:36 a 17 de enero, 2010
Venga, a trabajar ya que todo el mundo tendría que pasar por la capital del mundo occidental, que mola mucho. Recuerda al verano la cabecera?